Ciclo del agua

En JMAT trabajamos para garantizar el abastecimiento de agua segura y de calidad, cuidando del medioambiente

CICLO INTEGRAL DEL AGUA

El ciclo integral del agua es el recorrido que realiza el agua desde el momento de su captación, pasando por los procesos de tratamiento y potabilización, su posterior distribución para el uso y consumo, hasta la recogida de las aguas residuales y su depuración final antes de ser devuelta al medio natural.

Es precisamente en este ciclo integral donde Junta Municipal de Aguas de Tudela realiza su actividad, trabajando en cada una de estas fases para conseguir el mejor servicio y la máxima calidad para los ciudadanos.

En esta sección podrás consultar vídeos, imágenes e información técnica para conocer a fondo los procesos e instalaciones clave que hacen posible nuestra misión de garantizar el suministro y cuidado del agua.

Ciclo del agua Captación Potabilización Almacenamiento Depuración

CAPTACIÓN

Procedente del río Ebro y de pozos de agua subterránea. La captación del Ebro constituye la principal fuente de abastecimiento.

POTABILIZACIÓN

El agua captada es sometida a un riguroso proceso de tratamiento en la ETAP para garantizar la máxima calidad antes de su consumo.

ALMACENAMIENTO

Los depósitos reguladores, junto con la red de distribución, aseguran un suministro continuo con la presión y calidad adecuadas.

DEPURACIÓN

Una vez utilizada, el agua residual es tratada en la estación depuradora (EDAR) antes de su devolución al medio natural.

Procesos

Captación

El ciclo integral del agua comienza con el proceso de captación. Para proporcionar la cantidad de agua necesaria para el abastecimiento de la ciudad y los municipios asociados, disponemos de varias fuentes que combinan aguas superficiales y subterráneas, garantizando un suministro seguro y constante. Existen dos captaciones principales e independientes:

CAPTACIÓN DEL EBRO

La captación del Ebro es una de las principales fuentes de abastecimiento de Tudela y se encuentra junto al cauce del río, en el paraje conocido como La Mejana.

Durante el último año, se captaron aproximadamente 5,8 millones de metros cúbicos de agua, de los cuales cerca del 70% proceden directamente del río Ebro, y el 30% restante de su acuífero aluvial, una proporción que se ajusta según las condiciones del agua del río para asegurar que el agua que llega a la planta sea óptima para su tratamiento.

El agua superficial se toma directamente del río mediante unas compuertas que regulan su paso hasta un aljibe.

Para complementar la captación superficial del río, se utilizan dos pozos situados en el acuífero aluvial. El funcionamiento de estos pozos está ligado al nivel de las aguas del río.

Los pozos Ranney y Fehlmann permiten extraer agua subterránea que se bombea hasta el mismo aljibe, regulando la turbidez y la calidad del agua del aljibe para su posterior tratamiento.

Desde este aljibe el agua se impulsa hasta el depósito de agua bruta de la planta de tratamiento de Canraso mediante tres bombas de impulsión con un caudal aproximado de 130 litros por segundo cada una.

Captación del Ebro

CAPTACIÓN DEL CANAL DE LODOSA

El Canal de Lodosa funciona como captación secundaria, diseñada para situaciones en las que no es posible captar agua directamente del Ebro.

El agua del canal también procede del río Ebro, desviada a través del canal aguas arriba del mismo, en el municipio de Lodosa.

Al igual que en el aljibe del Ebro, el agua se bombea desde una balsa situada en la toma del canal mediante tres bombas de 130 l/s cada una.

Normalmente esta captación se encuentra fuera de uso, activándose ante emergencias o trabajos de mantenimiento.

Captación del Canal de Lodosa

POTABILIZACIÓN

En esta fase se realiza el tratamiento del agua natural captada para convertirla en apta para el consumo humano en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Canraso, situada al norte de Tudela.

El proceso de potabilización se inicia cuando el agua, proveniente de las captaciones, es conducida al depósito de agua bruta en la ETAP, que cuenta con una capacidad de 6.000 m³. A partir de este punto, se somete a diferentes procesos físico-químicos que eliminan impurezas y microorganismos, garantizando un agua de máxima calidad.

Gracias a este riguroso tratamiento, el agua que finalmente llega a nuestros hogares supera los estándares de calidad exigidos por la legislación más estricta, asegurando un suministro totalmente seguro y saludable para el consumo diario.

La ETAP de Tudela cuenta además con un laboratorio propio desde donde se realiza el control operacional de todo el proceso de tratamiento, el autocontrol de la zona de abastecimiento y la vigilancia municipal en el grifo del consumidor.

Los diferentes procesos físico-químicos de tratamiento del agua son:

Adición de carbón activo

La adición de carbón activo al agua permite eliminar compuestos orgánicos, pesticidas, microplásticos y contaminantes emergentes mediante un proceso de adsorción.

Coagulación-floculación

La coagulación es un proceso físico de desestabilización de las partículas diminutas (coloides) al neutralizar sus cargas eléctricas negativas mediante la adición de coagulantes químicos. Como resultado, las partículas más pequeñas se agrupan formando flóculos que facilitan su eliminación mediante sedimentación o filtración. En este proceso se retiran sólidos, metales, materia orgánica y microorganismos.

Decantación

El agua pasa a los decantadores, donde los flóculos formados en el proceso anterior se separan mediante la fuerza de la gravedad y se depositan en el fondo, obteniendo un agua más clarificada.

Filtración

El agua atraviesa un lecho de arena silícea que retiene las partículas más finas, consiguiendo un agua sin turbidez.

Desinfección

La desinfección química del agua potable se realiza mediante la adición de cloro u otros productos oxidantes que eliminan por completo bacterias y microorganismos, garantizando la seguridad sanitaria del agua.

ALMACENAMIENTO

El agua tratada se almacena en varios depósitos estratégicamente ubicados, que aseguran una regulación eficiente del suministro y permiten mantener un abastecimiento constante a la ciudad y a los municipios asociados.

Depósito de cabecera:

  • Depósito de agua tratada de la ETAP de Canraso: Construido en 1992, recibe el agua proveniente del proceso de potabilización y cuenta con una capacidad de 19.800 m³, siendo la principal instalación de almacenamiento de agua potable de Tudela. Desde este depósito, el agua se distribuye hacia los distintos depósitos intermedios de regulación de la ciudad y a los municipios de Fustiñana y Cabanillas.

Depósitos intermedios de regulación:

  • Depósito Virgen de la Cabeza: Situado al norte de la ciudad de Tudela. Construido en 2023, con capacidad de 6.000 m³, abastece principalmente al casco antiguo y a la zona este de la ciudad.
  • Depósito Santa Quiteria: Con una capacidad de 4.300 m³, aproximadamente construido en 1960, se sitúa a mayor altura, lo que le permite suministrar agua a las zonas elevadas de Tudela y al municipio de Fontellas.
  • Depósito Montes del Cierzo: Construido en 1993 y ampliado en 2019 de 3.000 a 6.000 m³ de capacidad, es el depósito más elevado de toda la red. Abastece al polígono industrial Montes de Cierzo y al municipio de Castejón.
  • Depósito Las Labradas: Construido en 2006, con capacidad de 2.000 m³, el depósito de Las Labradas también se centra en atender a polígonos industriales, y complementa el suministro al depósito Montes del Cierzo.
  • Depósito de Fontellas: Aproximadamente construido en 1970, con 600 m³ de capacidad, garantiza el abastecimiento directo a este municipio.

DISTRIBUCIÓN

Más de 180 kilómetros de red de abastecimiento aseguran que el agua potable llegue cada día a todos los hogares, comercios e industrias.

Para controlar el consumo, la red cuenta con más de 14.000 contadores y un sistema de sectorización que permite gestionar el flujo de agua en distintos barrios y polígonos.

La sectorización consiste en dividir la red de agua en zonas más pequeñas, cada una con su propio control de entrada, monitorizando en tiempo real principalmente el caudal. Gracias a esto, podemos conocer mejor el consumo de cada barrio o polígono y detectar rápidamente cualquier incidencia, como fugas. De esta manera, si surge un problema, podemos acotar la zona afectada, lo que facilita su localización y permite intervenir de forma más rápida y eficiente, mejorando la gestión de la red.

Como parte visible de esta gran red de suministro, la ciudad de Tudela dispone de numerosas fuentes de boca y ornamentales, cuyo mantenimiento es realizado por la Junta Municipal de Aguas de Tudela, asegurando su correcto funcionamiento y la calidad del agua.

SANEAMIENTO, DEPURACIÓN Y VERTIDO

Una vez utilizada, el agua residual y de lluvia se recoge a través de la red de saneamiento, que cuenta con más de 192 kilómetros de colectores, y la conducen hasta la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Tudela, situada en el paraje de Mosquera, en la margen derecha del río Ebro.

En esta instalación, el agua residual se somete a distintos procesos físicos, químicos y biológicos que eliminan los contaminantes antes de devolverla al medio natural.

Gracias a esta labor, se protege la calidad del río Ebro y se contribuye a la sostenibilidad ambiental del entorno.

La depuradora de Tudela está gestionada por NILSA (Navarra de Infraestructuras Locales S.A.), empresa pública del Gobierno de Navarra encargada del saneamiento y depuración en la Comunidad Foral.

EDAR
Tanque de tormentas

Otra instalación que interviene en este proceso del ciclo del agua es el Depósito retención aguas de tormenta:

También llamado Tanque de tormentas, está situado en la zona sureste de la ciudad, junto al puente sobre el FFCC que da acceso a la Azucarera. Es un depósito subterráneo de gran capacidad que almacena las primeras aguas de lluvia evitando que la depuradora sobrepase su capacidad y tenga que verter el excedente, sin tratar, al cauce receptor, en nuestro caso el río Ebro.

El Tanque de tormentas es gestionado por NILSA.